Rompecadenas 2018: ¡Echando la puerta abajo!

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Siete de nuestros socios se presentaron en la salida de la 3ª edición de esta joven marcha que tiene su salida y llegada en Torrente. 150km y 2300m de desnivel positivo esperaban a Ramón, Fabio, David, Dey y Josete, mientras que Jesús y Juan afrontarían la versión Medio Fondo, con casi 100km y 1500m de desnivel.

A esa salida los participantes se presentaban con dudas. Dudas sobre cómo transcurriría la prueba, debido a lo acontecido en otros eventos recientes, como la Ruta de los Castillos. Dudas propiciadas por unos cambios en la normativa que afecta a las marchas y que hace que la Guardia Civil no permita que la prueba transcurra libre, ellos el ritmo de la cabeza llevando alos participantes controlados. Para gusto de unos y disgusto de otros. El recorrido original se vio acortado en 30km por parte de la organización con el ánimo de así conseguir que la prueba pudiera discurrir a velocidad libre. Menos kilómetros de carreteras que cortar, menos cruces que vigilar, menos personal necesario. Parecía una buena decisión aunque nada podía asegurar lo que iba a pasar.

Con unos minutos de retraso finalmente se dio la salida. Efectivamente, controlada, pero a un ritmo suficientemente vivo como para que los participantes se vieran divididos en varios grupos. Por megafonía avisaron de que el control duraría hasta el comienzo del primer puerto, por lo que los primeros kilómetros, incluyendo la subida al Barco, sirvieron para que nuestros socios fueran buscando su sitio. Ramón, David y Fabio lo más delante posible. Dey y Josete se la tomaron con algo más de calma mientras Jesús y Juan se situaron pensando en que la versión Medio Fondo tendría pocos participantes.

Llegado el primer puerto, la cosa se puso seria y el grupo grande que llegó al Balcón de Montroi empezó a disgregarse. Ramón, como era esperado, se mantuvo muy en cabeza mientras David y Fabio peleaban por aguantar en el primer grupo, cosa que consiguieron hasta el segundo puerto, donde ya tuvieron que capitular y buscar su grupo. Tras el paso por la localidad de Dos Aguas se afrontaba la tercera dificultad del día, la subida a, que dejaba las cosas de esta manera. Ramón y unos 20 ciclistas más en el grupo delantero. Fabio en el tercer grupo con David muy cerca de él. Por detrás, Dey y Josete seguían a su ritmo mientras Jesús y Juan tomarían el desvío hacia Macastre.

Tras el tercer puerto el día, los ciclistas se enfrentarían a muchos kilómetros de terreno pestoso, sin grandes dificultades pero que no deja coger ritmo y que pasa una buena factura en las piernas. Venta Gaeta, Viñuelas y los Pedrones a la ida y la Portera, Mijares y Yátova a la vuelta serían algunas de las localidades que se cruzarían en su camino. Aparentemente es un terreno intrascendente, más allá del peso de los kilómetros. Sin embargo, paraRamón supuso el gran reto de la marcha. Una repentina avería en su cadena, haciendo honor al nombre del evento, le obligó a detenerse en dos ocasiones forzándole a tener que hacer un tremendo esfuerzo para recuperar el tiempo perdido con el grupo cabecero, algo que consiguió tras una dura persecución en solitario. Espectacular, teniendo en cuenta que en cabeza el ritmo seguía siendo alto.

Tras el paso por al avituallamiento de la Portera, al terreno se volví algo más favorable dirección Yátova. Algo aparentemente positivo, salvo para Fabio, que pasó una pequeña crisis en uno de los varios repechos, perdiendo la rueda del grupo en el que iba. Tras unos kilómetros en compañía de otros dos sufridores apareció un grupo por detrás justo antes de Yátova, lo que le dio un respiro. Por suerte, en ese grupo venía, por lo que pudieron compartir juntos un tramo de la marcha.

Una vez dejado atrás Yátova, el recorrido llevaría a los participantes hasta Buñol, tomando la variante nueva que sale del pueblo bordeando el Parque del Planell. Una auténtica encerrona disfrazada de carretera ancha y asfalto en perfecto estado. Ramón seguía en cabeza y se mantendría ahí hasta meta, superando las siguientes dificultades de Cuatro Caminos y, sobre todo, Calicanto por su vertiente Oeste, donde tan solo se quedarían con él en cabeza otros 6 participantes. Llegarían a meta juntos, siendo Ramón el 4º de ellos y el primero de su categoría, a 35km/h de media. Se nos van acabando los calificativos con nuestros compañero, que sólo lleva 2 años entrenando en bici y cada vez que se pone un dorsal, aunque sea en una prueba no competitiva, nos deja con la boca abierta. Creemos que va siendo hora de que empiece a torear en plazas de verdad.

David y Fabio seguirían juntos hasta la variante de Buñol, donde David no pudo seguir el ritmo del grupo en el que iban. Fabio consiguió aguantar ahí y, una vez en Calicanto,la su conocimiento de la zona y de la bajada para llegar a meta con unos segundos de adelanto sobre el resto del grupo en 45º lugar. David llegaría apenas unos minutos más tarde en 73º lugar. Ambos muy contentos, a 32km/h de media aproximadamente, superando sus expectativas.

Por su parte, Dey llegaría algo más tarde tras tomarse la marcha como un entrenamiento de calidad. No podemos olvidar que tanto sólo 7 días antes había finalizado la Gegant de Pedra, prueba maratoniana de MTB que sin duda deja su marca en las piernas. Josete, en su linea, intentando sacar petróleo del tiempo del que dispone y sumando kilómetros y desnivel de cara a la Quebrantahuesos. Tampoco podemos dejar de destacar que hace menos de 1 mes participó y finalizó por 7ª vez MAMOVA, el Maratón de Montaña de Valencia, barbaridad en la que tuvo que centrar sus entrenamientos losmeses previos.

No nos olvidemos del Medio Fondo. Juan, con un currículum deportivo envidiable, llegaría el primero de su categoría, con Jesús un poco por detrás de él. Llevan poco tiempo con nosotros, pero con su entusiasmo y buen humor nos han ganado rápidamente. Mención especial para Juan, que con 61 años está para darle un susto a muchos a quienes dobla en edad. Con más carreras a pie de las que se pueden contar, dando pedales seguro que nos dará muchas alegrías. Bienvenidos a la PCM, amigos.

Sin más, al finalizar la prueba nuestros compañeros degustaron una excelente paella en casa de la familia de Ramón, algo que ya empieza a parecerse a una tradición y que es, sin duda, la guinda del pastel para un fantástico día de ciclismo, compañerismo y amistad. 

Nuestra enhorabuena a la organización por sus esfuerzos.

Volveremos.

    

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